De Lindisfarne a América del Norte — ¿cuánto sabes sobre los guerreros nórdicos que transformaron el mundo medieval? 20 preguntas sobre historia, mitología y exploraciones vikingas.

Pulsa Enter para empezar
Desde los fiordos helados de Escandinavia hasta las costas soleadas del Mediterráneo, los vikingos marcaron casi tres siglos de historia europea entre el 793 y el 1066. Sus esbeltos drakkars llevaron a campesinos, guerreros y comerciantes mucho más allá de sus tierras natales —Noruega, Dinamarca y Suecia— hasta los monasterios de Lindisfarne, los mercados de Constantinopla y los bosques de Terranova, donde Leif Erikson se convirtió en el primer europeo en pisar América del Norte, cinco siglos antes que Colón.
Detrás de la imagen popular de los cascos con cuernos —una invención del siglo XIX que los vikingos nunca llevaron— se esconde una civilización rica y compleja. La sociedad nórdica se dividía entre thralls, karls y jarls, se reunía en asambleas llamadas things y compartía una mitología fascinante: Odín reinaba en Asgard, Thor blandía a Mjölnir y Yggdrasil conectaba los nueve mundos. Los vikingos escribían en runas, comerciaban con plata hasta la Ruta de la Seda, fundaron Dublín y Kiev, colonizaron Islandia y Groenlandia, y dieron a a sus normandos gracias al ducado de .
La era vikinga se cerró casi tan bruscamente como comenzó: en 1066, Harald Hardrada cayó en Stamford Bridge, pocos días antes de que Guillermo el Conquistador —él mismo descendiente de vikingos— desembarcara en Hastings. Sin embargo, quedaron nombres de lugares, dialectos y leyendas que aún resuenan desde York hasta Kiev, y una fascinación intacta por este pueblo de exploradores y artesanos tanto como de guerreros.