Del grano de cacao a Lindt, Toblerone y Ferrero Rocher — 15 preguntas dulces sobre la historia, las marcas y los tipos de chocolate.

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El chocolate ha hecho un viaje extraordinario, desde las selvas de Mesoamérica hasta los escaparates de todo el mundo. Las civilizaciones olmeca, maya y azteca fueron las primeras en tostar y moler las habas de cacao para preparar una bebida espesa y amarga que llamaban «alimento de los dioses». Cuando los conquistadores españoles llevaron el cacao a Europa en el siglo XVI, se convirtió en el lujo secreto de las cortes reales, antes de que el azúcar, la leche y los molinos de vapor lo transformaran en el placer universal que hoy conoces.
El chocolate moderno debe mucho a la pequeña ciudad suiza de Vevey, donde Daniel Peter inventó el chocolate con leche en 1875, y a Berna, donde Rodolphe Lindt cambió la historia cuatro años más tarde al inventar el conchado — ese largo proceso de mezcla que da al chocolate su textura sedosa. De las fábricas Cadbury de Birmingham a las chimeneas de Hershey en Pensilvania, del italiano Ferrero Rocher al icónico Toblerone triangular inspirado en el Cervino, cada gran marca añadió su capítulo. Hoy, cerca del 70 % del cacao mundial sale de África Occidental, y Costa de Marfil por sí sola aporta casi la mitad.
De las cuatro grandes categorías — negro, con leche, blanco y el reciente lanzado en — a los bombones belgas, las ganaches francesas, los huevos de Pascua británicos y los creadores «bean-to-bar», el chocolate se ha convertido en todo un universo. Detrás de cada onza hay agricultores, fermentadores, maestros chocolateros y nueve siglos de gustos cambiantes. Pocos alimentos son tan amados — y con tanta pasión.